Los meniscos son los grandes desconocidos pero cuando nos diagnostican lesión de meniscos nos tememos lo peor, nuestra vida cambiará y no podremos disfrutar de paseos, bailes y deportes como antes. Empieza la cuesta abajo…

¿Qué son los meniscos?

Los meniscos son unas estructuras fibrocartilaginosas  compuestas por agua y colágeno. Muestran un aspecto y textura parecida a una goma de borrar o a una gominola.

Se encuentran en la rodilla a modo de amortiguadores entre el fémur y la tibia. Cada rodilla tiene 2, uno interno y otro externo, con formas circulares pero diferentes uno de otro. El menisco interno tiene forma de C y el externo de O.

Las funciones principales de los meniscos son la distribución de cargas, la estabilidad de la articulación y la transmisión de información relacionada con la posición articular. Está última función es especialmente relevante en el final del rango articular, ya que los cuernos de los meniscos están densamente provistos de mecanorreceptores (sensores de posición).

Lesión de menisco

La lesión de menisco es una de las lesiones de rodilla más comunes. Se produce más en hombres que en mujeres, normalmente en pacientes jóvenes como resultado de una lesión deportiva traumática.

En pacientes entre 40 y 65 años, la lesión de menisco se produce principalmente por mecanismos degenenativos, como consecuencia de una progresiva y natural pérdida de propiedades fisiológicas del tejido.

¿Cómo actuar ante una lesión?

Como recomendaciones generales:

  • Ante un proceso degenerativo, donde no ha habido traumatismo, la primera opción es un tratamiento conservador: fisioterapia y ejercicio terapéutico.
  • Cada paciente debe ser evaluado e informado de las diferentes opciones terapéuticas de manera individual y respetar sus preferencias de tratamiento. Hay que tener en cuenta que, según estudios de los propios cirujanos, se están operando más meniscos de los que se debería, y que el abordaje conservador debería ser siempre la primera opción.
  • Se han realizado estudios comparativos de los resultados a corto, medio y largo plazo de la intervención quirúrgica y de un tratamiento conservador en pacientes de mediana edad con degeneración meniscal. No hay diferencias significativas en los resultados, lo que justificaría un abordaje menos invasivo como primera opción.

 

Fuente: Carlos López Cubas